POR QUE SERÁ QUE SOMOS ASÍ

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Tengo en esta pujante y hermosa ciudad 21 años que iniciaron un 2 de marzo del año 1996.

Tan pronto llegué a este terruño busqué la manera de trabajar y trabajar pues a eso vine.

A pocos meses de llegar a esta parte de la isla conocí (AUNQUE NO DE CERCA) a un personaje que en esa época y me imagino que antes de yo llegar aquí hacia reír a carcajadas con sus ocurrencias a todo el que le seguía.

Me refiero a José Jimenez, ustedes se preguntarán, ¿quién es ese? Pero si les digo ROMANA ROMANITO de inmediato sabrán a quién me estoy refiriendo.

Tenia una gracia inigualable para hacer reír, con humor sano el cual podía consumir toda la familia.

No había un acto público donde no se invitara a Romana Romanito y lo mejor de todo que a nadie le decía: No.

Todas estas presentaciones las hacia con amor y por amor pues nunca cobraba por las mismas.

En la actualidad este hombre de entrega y amor a su pueblo está recibiendo los golpes del pasar de los años sin que nadie recuerde todos esos momentos felices que nos hizo pasar.

Nuestro héroe hace un año sobrevivió a una trombosis lo que le ha limitado de manera considerable en su diario vivir.

Romanito sólo cuenta con un salario de 2,500.00 que le da el Ayuntamiento de La Romana, lo que no le da ni para trasladarse a buscar ayuda para tratar su estado de salud.

Les cuento que a José Jimenez le han indicado unos estudios de Médula Ósea que sobrepasa los 200,000.00 pesos y como ustedes comprenderán no hay forma de que este hombre pueda reunir ese dinero, aunque las ganas de vivir lo levantan todos los días en la mañana con las indicaciones de los estudios tocando puertas a ver quien se apiada de él.

ROMANA ROMANITO es un patrimonio de La Romana y no es justo que no aparezca una institución que le aporte calidad de vida a este humilde ser humano.

Cuando aparecen casos así la primera pregunta que hacen los que miran el estado de una persona es: ¿NO LE PAGABAN? Pues en el caso de ROMANA ROMANITO la respuesta es: NO.

Asistiendo a hombres como estos impulsamos los valores, incentivamos la cultura, promovemos el amor al prójimo y más aún, le damos valor a lo que más amamos: LA VIDA.

La mayor parte de nosotros nos mostramos temerosos ante nuestra llegada a la vejez, la última parada de la vida, e incluso llegamos a obviar a las personas mayores creyendo (falsamente) que tienen poco que aportar en nuestra sociedad.

No obstante, creemos que estas son actitudes basadas en creencias peligrosamente sesgadas, que nos llevan hasta a maltratar con nuestra actitudes al ser humano que cruza esta etapa.

La vejez es un tirano que prohíbe bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.

LA ROMANA, AHÍ ESTÁ ROMANA ROMANITO.

Por Giovanni Medina

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