Madre y familia de dominicana asesinada por esposo en salón de belleza rechazan sentencia de 25 años en la cárcel

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NUEVA YORK._ La madre y otros familiares de la dominicana Carmen Iris Santiago Rodríguez, de 39 años de edad, asesinada el año pasado por su esposo William Rivas en el salón de belleza y spa, donde trabajaba en Queens, rechazaron ayer jueves la sentencia de 25 años en la cárcel por asesinato no premeditado, impuesta en la corte criminal de ese condado al matador.

Después de asesinar a Iris, quien era nativa del distrito La Milagrosa en Moca, Norte Central de la República Dominicana, Rivas, se acostó sobre el cadáver, le susurró algunas palabras a la muerta y se puso a llorar.

Después de matarla, sacó una botella de alcohol de uno de los bolsillos traseros de su pantalón y bebió un largo trago, y después se abrazó al cadáver.

Rivas, quien estuvo preso en Pensilvania cinco años por intentar matar a otra mujer, entró raudo al salón de belleza con un largo cuchillo en mano y fue directamente a la silla de trabajo, donde la estilista mocana laboraba.

Sin mediar palabras y ante las compañeras de trabajo de la víctima, comenzó a apuñalarla repetidas veces, dejándola en un charco de sangre, antes de que llegaran los policías que tuvieron que forzarlo a despegarse del cadáver.

Parte de las mujeres que laboran en el salón, intentaron detenerlo, una de ellas con una silla por detrás, pero cuando el asesino se dio cuenta, la miró de reojo y la empleada, desistió.

Las macabras escenas le dieron la vuelta al mundo, grabadas en la cámara de seguridad del negocio y por varios curiosos que estaban en la puerta principal, presenciando inertes, el brutal asesinato.

La condena a Rivas, a quien el juez adicionó otros 5 años en libertad condicional fue parte de un acuerdo de los fiscales de Queens con el abogado del ahora convicto, pero rechazado desde un principio por la familia.

Ana Camacho, una prima de Iris, dijo que 25 años no es nada, es una sentencia benévola y que teme que a la mitad o menos de la condena, Rivas pueda volver a las calles para seguir matando mujeres.

“Ella dejó su vida aquí en Nueva York”, expresó la destrozada madre Carmen Rodríguez, quien viajó desde la República Dominicana para llorar y velar a su hija en una funeraria de El Bronx y fue sepultada en un cementerio de la ciudad de Linden en Nueva Jersey.

“Estoy muy triste con esto, triste y muy apenada, como madre tengo el corazón destrozado”, dijo la señora Rodríguez.

Iris, había emigrado a Estados Unidos hacía cinco años y según familiares vino detrás de su esposo.

“Ese hombre acabó con nuestras vidas”, dijo Camacho.

María Infante, una de las hermanas de Iris, dijo que ellas soñaban con venir a este país (Estados Unidos), al que nunca debieron haber venido.

“Se le dijo que se fuera para otro lado, que pensara en sus hijos, pero ella decía que ya (Rivas) salió de la cárcel y quería luchar por sus hijos junto a él”, narró la tía de Iris, Ana Rodríguez, en referencia a los 5 años que estuvo el matador preso en Pensilvania por un ataque de violencia doméstica en al que también apuñaló a otra mujer, dejándola grave.

Por Miguel Cruz Tejada

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