Lo que no se ha contado sobre la recuperación de Puerto Rico

0
2
Mike Byrne

Lo que a menudo se pierde entre las noticias sobre la recuperación del huracán María en Puerto Rico es cuánto esfuerzo, fondos y planificación se ha invertido para reconstruir una isla nueva y resiliente que podría convertirse en un nuevo modelo para el Caribe.

A pesar de todas las críticas que ha recibido la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), algunas justificadas y otras totalmente injustificadas, la agencia ha hecho grandes avances. De hecho, el paso al que hemos desembolsado fondos a la isla en 2018 fue sin precedentes. Hemos desembolsado un promedio de $55 millones por semana. Compare esto con el hecho de que la recuperación completa del 90 por ciento de los desastres de FEMA ha costado menos de $41 millones. Hasta la fecha, FEMA ha proporcionado a la isla más de $8,500 millones en asistencia de vivienda, recogido de escombros, reparaciones y medidas de protección en emergencias.

Detrás de esas cifras, hay decenas de sobrevivientes dedicados, resilientes y trabajadores que están reconstruyendo y se han vuelto a poner de pie. Lo sé porque he tenido el placer de trabajar con muchos de ellos todos los días en la oficina conjunta de recuperación de FEMA, donde el 82 por ciento de la fuerza laboral está compuesta de empleados locales. Todos ellos han aportado su talento extraordinario y dedicación a esta misión de recuperación, por el bien de ellos y el de sus familias.

Muchos han ayudado a miles de sobrevivientes a permanecer seguros en sus hogares tras el huracán. Un programa llamado Tu Hogar Renace hizo posible que decenas de miles de personas pudieran tener un refugio seguro en sus casas mientras se realizaban mejoras más permanentes. Este programa operó con fondos de FEMA y lo administró el Departamento de la Vivienda de Puerto Rico. Bajo el programa se realizaron reparaciones de emergencia provisionales a más 108,000 viviendas en menos de un año tras el desastre. Esto representa una labor extraordinaria en cualquier renglón. El Departamento de la Vivienda logró esto y continúa dando seguimiento al cuatro por ciento de las familias que tuvieron problemas con los trabajos iniciales de reparación.

Es importante resaltar que los beneficiarios de este programa no fueron excluidos de otros programas de asistencia de FEMA. Tomemos el caso de la señora Aida Nieves. El huracán arrancó el techo e inundó bajo siete pies de agua su casa en Toa Baja. Además de las reparaciones de emergencia en el techo, las ventanas y paredes por contratistas de Tu Hogar Renace, la familia Nieves recibió una subvención de vivienda de $17,000. “Mi esposo y su hijo hicieron más reparaciones con ese dinero y pudimos remplazar todos los muebles que perdimos”, dijo Nieves. “Estamos muy agradecidos”, añadió.

Hemos sido flexibles al adaptar nuestras políticas a las necesidades específicas de la isla. Por ejemplo, FEMA normalmente requiere que los dueños de propiedades proporcionen documentos oficiales de titularidad antes de poder recibir asistencia. Pero como muchas viviendas se traspasan de generación en generación, pudimos trabajar con organizaciones de asistencia legal para permitir a los sobrevivientes firmar una carta notarizada, en vez de tener que probar la titularidad. Desde noviembre del año pasado, unos 9,188 solicitantes adicionales pudieron recibir asistencia financiera debido a este cambio.

Se necesitarán miles de millones de dólares y muchos años más para realizar cambios permanentes a la infraestructura del país. De la mano del gobierno de Puerto Rico, estaremos fortaleciendo el sistema de comunicaciones y mejorando y actualizando la red de distribución eléctrica para resistir el embate de tormentas que pudieran ocurrir en el futuro.

FEMA y el gobierno local no trabajan solos. Veintidós agencias están ofreciendo fondos o apoyo técnico. Enfrentar todo este proceso será un desafío y los beneficios dependerán de estimar bien los costos desde el principio. Ya hemos obligado más de $300 millones en contratos de diseño de arquitectura e ingeniería, para asegurarnos de hacerlo bien. A menudo, la prisa en asuntos como estos puede provocar errores costosos que nos podrían perjudicar más adelante. Los sobrevivientes en Puerto Rico merecen más que eso. No por mucho madrugar amanece más temprano.

Afortunadamente, el gobierno de Puerto Rico es nuestro gran aliado. El gobernador ha pedido el proceso de recuperación más transparente de la historia. Su equipo de trabajo es de primer orden. Algunas veces podremos estar en desacuerdo, pero así es la naturaleza de esta fase de recuperación. Lo importante es que todos tengamos el mismo objetivo: un Puerto Rico más fuerte, resiliente y próspero.

Por Mike Byrne

Deja un comentario