¿La lepra nació en Europa?

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Una nueva investigación de un equipo internacional ha revelado que existía mucha más diversidad en las cepas de lepra que circulaban en la Europa medieval de lo que se creía previamente. Se ha llegado a este hallazgo a través de la secuenciación de 10 genomas antiguos de la bacteria Mycobacterium leprae, causante principal de la lepra, obtenidos recientemente. El hallazgo pone en tela de juicio teorías anteriores sobre el origen y la dispersión de la enfermedad. La nueva investigación también ha permitido verificar el genoma más antiguo conocido de la M. leprae: es del año 400 de nuestra era y proviene del Reino Unido.

La lepra es una de las enfermedades rastreables hasta más atrás en el tiempo. Las abundantes crónicas antiguas describiendo a sus enfermos ayudan mucho a ello, y también son el doloroso testimonio de que los pacientes de este mal figuran entre los más estigmatizados socialmente por razón de enfermedad.

La lepra fue frecuente en Europa hasta el siglo XVI y aún es endémica en bastantes países, con más de 200.000 nuevos casos detectados cada año.




Investigaciones previas sobre la bacteria Mycobacterium leprae sugerían que se agrupa en varias cepas, y que de ellas solo dos estaban presentes en la Europa medieval.

Los autores del nuevo estudio se propusieron profundizar en la historia y el origen de la M. leprae buscando evidencias a partir de una gran cantidad de muestras antiguas procedentes de toda Europa. El trabajo es obra de científicos del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana en Jena, la Universidad de Tubinga, la Escuela Politécnica Federal de Lausana y la Universidad de Zúrich, en Alemania las dos primeras entidades y en Suiza las dos últimas, así como de otras instituciones científicas.

El equipo de Johannes Krause (un experto del citado instituto) examinó los restos de aproximadamente 90 individuos con deformaciones óseas típicas de la lepra. Los restos de estos sujetos provienen de todas partes de Europa y datan de épocas que van desde aproximadamente el 400 de nuestra era hasta el 1400. A partir de estas muestras, se reconstruyeron 10 genomas de M. leprae medieval. Estos genomas representan todas las cepas conocidas, incluyendo aquellas que hoy en día se encuentran asociadas con ubicaciones en diferentes partes del globo, incluyendo zonas de Asia, África y América. Además, en este estudio se encontraron a menudo múltiples cepas en el mismo cementerio, lo que ilustra la diversidad de las cepas de lepra circulando por todo el continente en su época.




Esta calavera, que muestra huellas de lepra, procede del cementerio de St. Jørgen en la ciudad danesa de Odense. Dicho cementerio fue establecido en 1270 y se utilizó hasta 1560. (Foto: Dorthe Dangvard Pedersen)

Krause y sus colegas encontraron mucha más diversidad genética de la bacteria de la lepra en la antigua Europa de lo que se esperaba. Además, hallaron que todas las cepas conocidas de lepra estaban presentes en la Europa medieval, lo cual sugiere que en aquella época la lepra pudo estar ya distribuida por toda Asia y Europa. O quizá se originó en el oeste de Eurasia.

Un genoma de M. leprae reconstruido por el equipo procedía de Great Chesterford, Inglaterra, y data de entre los años 415 y 545. Este es el genoma secuenciado de M. leprae más antiguo hasta la fecha y proviene de uno de los casos conocidos de lepra más antiguos en el Reino Unido. Un detalle interesante es que esta cepa es la misma que se halla en ardillas rojas actuales que sufren la enfermedad. Esta coincidencia respalda la hipótesis de que las ardillas y el comercio de las pieles de ardilla tuvieron una parte importante de culpa en la expansión de la lepra entre los humanos en Europa durante el periodo medieval.




Los resultados del estudio se han hecho públicos a través de la revista académica PLOS Pathogens. La referencia del trabajo es la siguiente: Schuenemann VJ, Avanzi C, Krause-Kyora B, Seitz A, Herbig A, Inskip S, et al. (2018) Ancient genomes reveal a high diversity of Mycobacterium leprae in medieval Europe. PLoS Pathog 14(5): e1006997

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